Lino Calderón
Falta de pago, prestaciones sociales, uniformes, insumos, malos tratos y amenazas es lo que viven todos los días los trabajadores de la empresa PROAM Administración S de R.L. de C.V., propiedad de Guillermo Solís.
Los trabajadores afectados brindan sus servicios al Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), por lo que el no contar con lo más básico para desempeñar su trabajo los pone en peligro, al ser los encargados de limpieza hospitalaria.
Es por esto que el pasado 12 de febrero decidieron alzar la voz y enviar un escrito a Marath Bolaños, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Raquel Buen Rostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, así como al titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoe Robledo, para dar a conocer las irregularidades.
Entre las irregularidades detectadas están que no se les ha otorgado algún recibo de pago y sus derechos están suspendidos; a pesar de que la empresa PROAM Administración tiene su domicilio en Calle Venado 111 Parque Industrial en Tenango del Valle, Estado de México, se les obliga a ir a cobrar en efectivo a las oficinas de Shiny Place S.A. de C.V., ubicada en General Salvador Alvarado 8 int 405 en la Col. Hipódromo Condesa.
Los afanadores aseguran que no dejan su trabajo por necesidad, pero no quieren seguir siendo víctimas de abuso por parte de quien los contrató.
"Tengo que limpiar áreas con desechos tóxicos, no me han dado guantes, mi uniforme no me queda y si pasa algo, dicen que es nuestra culpa", aseguró Marisol, quien trabaja en el hospital de Toluca.
Dentro de esta preocupación está la falta de Seguridad Social, ya que de contraer alguna enfermedad no tendrían cómo hacer frente a dicha situación.
"Sigo sin tener Seguro Social, me dicen que está en proceso, yo tengo diabetes y ocupo mis medicamentos y si no me los dan, tengo que dejar incluso de comer para poder comprarlos", aseguró el señor Jesús, un hombre de la tercera edad que solamente encontró una oportunidad laboral como afanador.
También los trabajadores se quejan de que son llevados sin previo aviso a limpiar oficinas de la Fiscalía General de la República y les dan el uniforme de Shiny Place en lugar de ingresar con el uniforme de PROAM, por lo que temen que no se les paguen esos días o lo hagan para no hacerse responsables de cualquier situación.
Los quejosos confían en que las autoridades tomen cartas en el asunto, pues no es posible que pasen tantas irregularidades.
Falta de pago, prestaciones sociales, uniformes, insumos, malos tratos y amenazas es lo que viven todos los días los trabajadores de la empresa PROAM Administración S de R.L. de C.V., propiedad de Guillermo Solís.
Los trabajadores afectados brindan sus servicios al Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), por lo que el no contar con lo más básico para desempeñar su trabajo los pone en peligro, al ser los encargados de limpieza hospitalaria.
Es por esto que el pasado 12 de febrero decidieron alzar la voz y enviar un escrito a Marath Bolaños, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Raquel Buen Rostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, así como al titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoe Robledo, para dar a conocer las irregularidades.
Entre las irregularidades detectadas están que no se les ha otorgado algún recibo de pago y sus derechos están suspendidos; a pesar de que la empresa PROAM Administración tiene su domicilio en Calle Venado 111 Parque Industrial en Tenango del Valle, Estado de México, se les obliga a ir a cobrar en efectivo a las oficinas de Shiny Place S.A. de C.V., ubicada en General Salvador Alvarado 8 int 405 en la Col. Hipódromo Condesa.
Los afanadores aseguran que no dejan su trabajo por necesidad, pero no quieren seguir siendo víctimas de abuso por parte de quien los contrató.
"Tengo que limpiar áreas con desechos tóxicos, no me han dado guantes, mi uniforme no me queda y si pasa algo, dicen que es nuestra culpa", aseguró Marisol, quien trabaja en el hospital de Toluca.
Dentro de esta preocupación está la falta de Seguridad Social, ya que de contraer alguna enfermedad no tendrían cómo hacer frente a dicha situación.
"Sigo sin tener Seguro Social, me dicen que está en proceso, yo tengo diabetes y ocupo mis medicamentos y si no me los dan, tengo que dejar incluso de comer para poder comprarlos", aseguró el señor Jesús, un hombre de la tercera edad que solamente encontró una oportunidad laboral como afanador.
También los trabajadores se quejan de que son llevados sin previo aviso a limpiar oficinas de la Fiscalía General de la República y les dan el uniforme de Shiny Place en lugar de ingresar con el uniforme de PROAM, por lo que temen que no se les paguen esos días o lo hagan para no hacerse responsables de cualquier situación.
Los quejosos confían en que las autoridades tomen cartas en el asunto, pues no es posible que pasen tantas irregularidades.


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